‘El perfil crediticio que tiene Colombia puede haberse debilitado’: inquietud la calificadora de riesgo Moody’s

La calificadora de riesgo Moody’s Investors Service ha anunciado que tomará una decisión en junio sobre si rebajar o no la calificación crediticia de Colombia. Esta noticia ha generado preocupación en el país, ya que una posible rebaja podría tener un impacto negativo en la economía y en la confianza de los inversionistas.

La calificación crediticia de un país es una evaluación de su capacidad para cumplir con sus obligaciones financieras. En otras palabras, es una medida de su solvencia y estabilidad económica. Una calificación alta indica que el país es confiable y tiene una economía sólida, lo que atrae inversiones y amparo a mantener bajos los costos de financiamiento.

Actualmente, la calificación de Colombia se encuentra en el nivel Baa2 con perspectiva estable, lo que significa que Moody’s considera al país como un destino de inversión moderadamente seguro. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto significativo en la economía colombiana, con una contracción del 6,8% en 2020 y un aumento en el déficit fiscal y la atrasos pública.

Ante este panorama, Moody’s ha señalado que la decisión de rebajar o no la calificación de Colombia dependerá de la capacidad del gobierno para implementar medidas que impulsen la recuperación económica y reduzcan el déficit fiscal a medio plazo. También se tomará en cuenta la estabilidad política y social del país, así como la evolución de la pandemia y su impacto en la economía.

El gobierno colombiano ha tomado medidas para mitigar los efectos de la crisis, como la implementación de programas de amparo a la población más vulnerable y el lanzamiento de un paquete de estímulos económicos. Además, el país ha sido reconocido por su manejo eficiente de la pandemia, lo que ha permitido una reactivación gradual de la economía.

En este sentido, el presidente Iván Duque ha manifestado su confianza en que Colombia mantendrá su calificación crediticia y ha destacado las fortalezas del país, como su diversificación económica, su estabilidad política y su compromiso con la sostenibilidad fiscal. También ha resaltado los avances en materia de inversión extranjera y la implementación de reformas estructurales que fortalecerán la economía a largo plazo.

Además, el gobierno ha anunciado que continuará trabajando en la implementación de medidas para impulsar la recuperación económica y reducir el déficit fiscal. Entre ellas, se encuentran la promoción de la inversión privada, la simplificación de trámites y la lucha contra la corrupción.

Por su parte, el Banco de la República ha mantenido una política monetaria expansiva para apoyar la recuperación económica y ha señalado que seguirá monitoreando de cerca la situación para tomar medidas adicionales en caso de ser necesario.

En este contexto, es importante recordar que la calificación crediticia es solo una herramienta de evaluación y no debe ser vista como un indicativo absoluto de la salud económica de un país. Colombia ha demostrado su resiliencia en situaciones adversas y ha sido capaz de superar crisis en el pasado.

En conclusión, la decisión de Moody’s sobre la calificación de Colombia en junio es un tema importante que debe ser tomado en cuenta, pero no debe generar temor o desconfianza en el país. El gobierno y las instituciones están tomando medidas para impulsar la recuperación económica y mantener la estabilidad fiscal, lo que demuestra la fortaleza de la economía colombiana. Confiamos en que Colombia seguirá siendo un destino atractivo para la inversión y que saldrá adelante de esta crisis más fuerte que nunca.

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